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miércoles, 25 de septiembre de 2013

Después de la Olimpiada: Germán Chávez


Hola, mi nombre es Germán Chávez, ex olímpico medalla de bronce en Saltillo 2007.

Comencé mi actividad olímpica en el 2006 al entrar al bachillerato. Pronto descubrí que esto de la olimpiada se me daba bien  y fui avanzando hasta llegar a la preselección estatal. Ahí aprendí que no basta con ser bueno, necesitas desarrollarte completamente y buscar ser el mejor.

Fue en mi segundo año de participación cuando logré asistir al nacional, ya que durante todo el año me estuve preparando para lograr triunfar. Al principio solo, y conforme iba avanzando tuve el apoyo de los entonces entrenadores. Conforme las cosas me salían bien en la olimpiada una ola de situaciones positivas llegaban a mi vida.

En 2007, al momento de finalizar mi participación, me integro al comité estatal y desde entonces formo parte de este. En ese tiempo ya me hacía cargo del club de matemáticas de mi escuela y de la sede de Matehuala-Cedral. Un par de veranos pude apoyar en la preparación de la preselección estatal y también viví la experiencia de asistir a 2 cursos para entrenadores (Guanajuato y Campeche).

En 2010 logramos un proyecto con la SEGE para capacitar a profesores y alumnos de nivel secundaria  en 8 municipios del estado. El proyecto duró un año, y más o menos fungí como el administrador durante la mayor parte de este. Como cierre del proyecto tuvimos un concurso regional en  la capital del estado.

Hace poquito más de 2 años Carma//Casa Olímpica abrió sus puertas, donde estuve apoyando desde el principio, llevando los muebles, a medio abrir los primeros días y como instructor. Incluso vivo ahí ahora.

En 2011 el comité nacional nos dio la confianza de organizar el nacional en San Luis, lo cual nos llenó de entusiasmo y de mucho trabajo. Mi chamba fue de servir de conexión entre la SEGE y el delegado (estaba en Guanajuato), además de conseguir patrocinadores para nuestro magno evento. Durante el nacional me tocó ser co-delegado.

Ahora estoy a 3 meses de terminar mi carrera, Ingeniería Industrial y de Sistemas en el Tecnológico  de Monterrey y, gracias a la olimpiada obtuve la beca que me permite estudiar en esta prestigiosa institución.

Incluso la referencia de haber obtenido un lugar en el nacional, la experiencia de administrar un proyecto y la dedicación a una causa noble por puro amor al arte me ha facilitado obtener mis prácticas profesionales en una prestigiosa empresa americana y  lograr un intercambio a Francia.

Al final me quedo con mis amiguitos olimpiquitos, las alegrías, mi desarrollo, la satisfacción de la superación personal y con uno o dos montones de situaciones inolvidables en mi vida.

Antes de ir a mi primer verano alguien me cuestionó que para que me serviría la olimpiada, que si me darían dinero, trabajo, que en dónde iba a aplicar esos conocimientos, que estaba desperdiciando los veranos estudiando esos temas que no venían en la escuela.  En ese momento no tenía claras las cosas, sólo pude decir que estaba haciendo lo que quería,lo que me gustaba, que disfrutaba estar en la olimpiada, aunque no pensara en un beneficio futuro. Ahora la respuesta es más que obvia para aquella persona, dedicar ese tiempo a la olimpiada es una de las mejores inversiones de mi vida pues, en parte gracias a los eventos que se desencadenaron, soy feliz, sigo haciendo lo que me gusta hacer y sin buscarlo beneficios secundarios han llegado por montones.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Después de la Olimpiada: Manuel Jiménez


En mis primeros años de participar en las Olimpiadas de Matemáticas había gente que me preguntaba qué ganaba al participar. Con la limitada visión  que tenía, mi respuesta era que sólo ganaba un reconocimiento. Con el paso del tiempo me di cuenta que en realidad no era así.

De mi experiencia en la olimpiada recibí varias cosas. Me dio la oportunidad de viajar a algunos lugares del país y de conocer a gente que ahora admiro, las que considero las mentes más brillantes del país.

Mi paso por este concurso fue de gran influencia en mi vida. La olimpiada me ofreció un acercamiento a las matemáticas que no encontré tan frecuentemente en la escuela, una manera ordenada de razonar para resolver problemas y herramientas para comunicarme adecuadamente. Estas dos últimas me parecen habilidades importantísimas, no sólo para tener éxito en la olimpiada sino en general.

Al terminar mis participaciones decidí entrar a la carrera de matemáticas, que actualmente curso en la Universidad de Guanajuato. Gracias a mi formación olímpica la carrera no ha sido de gran dificultad aunque, como bien aprendí en la olimpiada, el talento no es suficiente si no se pone empeño en lo que se hace.

En el último año he regresado a colaborar con la Olimpiada de Matemáticas. Actualmente soy parte del equipo de entrenadores para la ONMAPS en Guanajuato, también colaboro con el equipo de entrenadores de la ONMAPS y de la OMM en San Luis potosí. Además, he participado en algunas olimpiadas universitarias y he obtenido resultados decentes.

Me siento muy agradecido con la Olimpiada por lo formativa que resultó la experiencia. Sin embargo, entre las cosas que obtuve de ella, la que más aprecio es la oportunidad que me dio de conocer a personas grandiosas que ahora llamo amigos.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Después de la Olimpiada: Marcelo Torres




Mis años en la olimpiada fueron 2007 y 2008, fui a ambos nacionales, aunque sin muy buenos resultados: nada en Satillo 2007 y medalla de bronce en Guaymas 2008. A pesar de ello, considero mis años en la olimpiada (incluso 2009, cuando que estuve de agregado sin hacer mucho en realidad) como años de mucho provecho, personalmente y académicamente. Cuando entré a la olimpiada no me iba muy bien en mis clases de álgebra en el Tec, pero después de mi tiempo ahí, no he vuelto a tener problemas con mis clases de matemáticas.

En la olimpiada aprendí que no soy tan malo para las matemáticas como pensaba antes. En la olimpiada hice varios amigos y tuve buenos momentos. En la olimpiada conocí a algunas de las personas que incluso hoy considero las más inteligentes con las que me he topado en la vida(algunos eran mis profesores, otros mis compañeros).

Al terminar la preparatoria me quedé en el Tec de Monterrey (Campus SLP) para estudiar Biotecnología. Al semestre dejé el Tec y viví como nini un semestre, en lo que decidía qué quería hacer. Decidí ir al Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) a estudiar Matemáticas Aplicadas y Actuaría, carreras que dejé dos meses después de empezarlas. Me quedé en el ITAM, pero desde entonces estudio las licenciaturas en Economía y en Ciencia Política; y no podría estar más contento con esa decisión.

Al terminar mi participación no pensé que la olimpiada me sería especialmente útil en el futuro. En realidad se ve bastante bien en un currículum, me ha ayudado a conseguir un par de becas y consideraciones especiales al momento de hacer aplicaciones a intercambios.

El año pasado fui voluntario por dos meses en un refugio de The Earth Saviours Foundation en Nueva Delhi, India (y después aproveché para viajar por allá, por supuesto). Fui aceptado gracias en parte a haber dado una o dos clases después (¿o antes?) de un segundo selectivo  (gracias otra vez Olimpiada).

Actualmente estoy de intercambio en el Instituto de Estudios Políticos de París (Sciences Po Paris), cursando el séptimo semestre de mis carreras.

Si siento algo por haber participado en la olimpiada, es gratitud. Gratitud por lo que aprendí, por las personas que conocí, por las puertas que me abrió y por la experiencia que viví.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

Después de la Olimpiada: Ricardo de la O


Participé en Tepoztlan 2001 en lo que una de las experiencias que más he disfrutado. Después de pasar a la preselección y sufrir cada selectivo como si fuera el último, me invitaron a la IMO 2002 de donde regresé con una visión muy distinta de lo que quería en la vida.

Estudie Ingeniería Fisica en Monterrey. No hubo semestre de mi carrera en el que no agradeciera ese año de entrenamiento olímpico. Todo el proceso analítico que se aprende en cada demostración me brindó una ventaja nada despreciable en todo curso siguiente. 

Después de terminar la carrera entré a trabajar a una compañía de exploración sísmica que mapeaba zonas con posibilidad de tener petróleo. Durante 4 años pasé mi vida en barcos analizando datos y diseñando algoritmos para distinguir entre señal útil proveniente del fondo del mar y ruido proveniente de todos lados y de todas formas. La combinatoria fue una herramienta que utilicé en distintas formas en mi trabajo. 

Disfrute mucho el trabajo y mi alma de marinero lo agradeció por vario tiempo. Sin embargo, nunca me pude quitar la pequeña espina de lograr un cambio en la sociedad. Al final de este trabajo decidí regresar al ámbito académico. Esta vez combinando mi inquietud social con mis habilidades numéricas. Así fue como comencé mi actividad principal: Maestría en Economía.

Al día de hoy soy un feliz estudiante de la maestría en economía y trabajo en una empresa de asesoría financiera. Además, soy un activo espectador de la sociedad. Estoy convencido de que la participación de los que “odiamos la política” es justo lo que se necesita para que dejemos de odiarla. Este mes comencé a llenar mis aplicaciones para un doctorado en Economía en los Estados Unidos y continuar con mis metas. ¿Y a 11 años de distancia, adivinen qué actividad sigue siendo mi principal orgullo en la hoja de aplicación? Participante de la Olimpiada Mexicana de Matemáticas. Es en serio.



miércoles, 28 de agosto de 2013

Después de la Olimpiada: Ricardo López



Mi nombre es Ricardo López y hace ya unos años que participé en la Olimpiada Mexicana de Matemáticas, aunque tampoco tantos. Yo me enteré de su existencia un poco tarde pues sólo pude participar en dos ocasiones. Por suerte y tal vez, sólo tal vez, por dos veranos de entrenamientos, la segunda de las veces pude llegar al nacional.  Después del viaje, cómo no conseguí avanzar más allá, me desconecté por un tiempo de ese ambiente.

Hoy en día estudio Ingeniería Física y aunque no en todo lo que hago uso lo que he visto en la olimpiada, muchas cosas me han sido de mucha utilidad, y bueno, al menos las primeras clases de matemáticas que llevé en la carrera fueron como caminar por el parque después de todo lo que aprendí de la olimpiada. Aunque la verdad, hubieron algunas clases en las que lo que aprendí en la olimpiada no me salvaron.

Después de un tiempo de comenzada mi carrera, me dio un poco de nostalgia el recordar mi paso por la olimpiada y para suerte mía, en mi búsqueda por un proyecto para hacer servicio social (algo que toda persona que esté en la universidad debe hacer) me topé con un grupo que tenía el proyecto de enseñar a chicos y chicas de secundaria las cosas básicas para participar en la olimpiada, así que sin dudar decidí buscar entrar en él. Al principio me dijeron que no, pero por alguna razón u otra al final me dieron un lugar… los siguientes 2 años estuve en ese grupo dando clases algunos fines de semana a chicos de varias secundarias. De hecho ahí conocí a dos personas que ahora ocupan lugares importantes en mi vida, y por supuesto, las ganas por aprender más matemáticas crecieron.

Por cierto, el que haya ido al nacional realmente sí fue por todos los entrenamientos que recibí, y si algo es de verdad importante en la olimpiada, es esforzarse mucho. Quienes apenas están comenzando lo deben tener claro. Seguramente el señor delegado ya se los habrá dicho en alguna ocasión, pero se los repetiré, porque fue algo que me agradó mucho: Habrá quienes lleguen teniendo talento a la olimpiada y eso les permitirá llegar lejos en el concurso, sin embargo, quienes se esfuerzan tengan o no tengan talento con mucha más razón podrán llegar tan o incluso más lejos, bueeeno, tal vez no son las palabras exactas pero así es como yo lo entendí. Y bueno esa es una de las cosas más importantes que la olimpiada me ha dejado, aunque parezca un poco soñador, creo que no deben dejar de tomarlo en cuenta, aún y cuando luego de participar aquí se dediquen a algo en lo que ni se acuerden de las mates.




miércoles, 21 de agosto de 2013

Después de la Olimpiada: Luis Islas



Al terminar mi participación como concursante en la Olimpiada de Mexicana de Matemáticas, que ocurrió en Zacatecas en el año 2006, acepté la invitación para formar parte del equipo de entrenadores en San Luis Potosí y pertenecí a éste hasta el año 2011 como instructor del área de geometría, principalmente. He seguido apoyando a la Olimpiada local hasta la fecha y lo hago con gusto.

Mi cercanía con la Olimpiada me llevó a decidirme a estudiar la Licenciatura en Matemáticas y actualmente curso el quinto año de la carrera en la Universidad de Guanajuato que recibe apoyo del CIMAT (Centro de Investigación en Matemáticas), que es el centro principal de estudios en matemáticas del país.

Los proyectos que más me han llenado de satisfacción en mi vida se han desprendido de lo mucho que aprendí y sigo aprendiendo por la Olimpiada. Fui tutor de un proyecto realizado por CIMAT y la Secretaría de Educación de Guanajuato en el que se capacitaron cerca de 200 profesores a nivel secundaria en el área de matemáticas, proyecto que vivió durante dos años bajo la primicia: quien conoce el tema, puede enseñar de mejor manera. Además del apoyo de los jóvenes de CIMAT y de estudiantes de la licenciatura, las sesiones del curso fueron impartidas por investigadores del centro, con quienes fue muy agradable trabajar y ayudó a mi crecimiento profesional.

Desde hace año y medio soy parte del equipo de divulgación de la ciencias, Matemorfosis,  perteneciente al CIMAT, éste me ha acercado al área de Matemática Educativa y ha dado pie a que conozca gente reconocida de todo el país que son profesionales en matemáticas.

Podría seguir con las bonitas experiencias que me ha dado estar cerca de un equipo tan cooperativo y dedicado como el de las Olimpiadas de Matemáticas de San Luis Potosí, la cantidad de lugares y personas que han marcado mi vida producto de participar con este grupo de trabajo. No me queda más que estar agradecido y aprovechar que sigo involucrado en actividades relacionadas, como Editorial Dinosaurio, con quien coopero ocasionalmente, CARMA (Centro de Alto Rendimiento en Matemáticas), Matemorfosis, algunos proyectos personales, en fin, vivo el placer de ser ex-olímpico de San Luis Potosí.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Después de la Olimpiada: Raúl Castro


Raúl Arcadio Castro Ramírez (Atari).

Yo participé en el nacional 2008, obtuve medalla de oro a pesar de ser el primer y único año que participé en los cursos de verano.

La Olimpiada me permitió conocer grandes amigos que aún lo siguen siendo, divertirme bastante ese verano, ese año que participé…esas son cosas que las personas que no han participado no pueden entenderlo.
Bueno, aparte de conocer a grandes amigos en la olimpiada también me ha abierto bastantes puertas.

  • Como haber podido asistir inmediatamente a los cursos nacionales (viéndolo como una oportunidad para viajar dentro de México).
  •  Haber sido elegido como delegado mexicano en el National Youth Science Camp 2009 en Estados Unidos (todo pagado por el gobierno estadounidense, con compañeros de otros países que iba a ingresar a Harvard, Oxford, etc.).
  • Ser ganador del premio estatal de la juventud en el 2009, dicho sea de paso con un buen billete de por medio jaja.
Esas de manera inmediata, más otras muchas  que cayeron en efecto dominó. De hecho acabo de llegar a México, me fui a estudiar a España en la Universidad Autónoma de Madrid gracias a una beca que hasta me permitió hacer al final un viaje por toda Europa, cosa que a los 17 años lo veía improbable si no es que digo imposible.

Acabo de regresar a México, estoy a un semestre de titularme en el Tec de Monterrey y con ya varias opciones para regresar a hacer una maestría por Europa o a otra parte del mundo.

La Olimpiada creo que puede ser una puerta al camino del éxito personal o simplemente una oportunidad que dejas pasar.